Isaac Díaz: “Si no hubiese jugado fútbol quizás qué sería de mí ahora”

Fresia es una apacible comuna del sur de Chile ubicada a 34 kms. de Puerto Varas, en el corazón de la Provincia de Llanquihue (X Región de Los Lagos), donde la gente es cariñosa, esforzada y vive en torno al cultivo de la frutilla y la actividad lechera.
Respirando ese inconfundible aire de campo nació hace 22 años el actual goleador de Ñublense Isaac Díaz Lobos, quien con 10 tantos se ha transformado en uno de los pilares de la campaña del Rojo rumbo a Primera A.
En diálogo exclusivo con LA DISCUSION, el apodado por este medio “Toro de Fresia” relató su historia marcada por el sacrificio y la constancia.
Cuando tenía 9 años comenzó a  destellar en la selección de fútbol de su comuna, cuando jugaba contra Frutillar y Puerto Varas. Lo pedían de refuerzo siempre, hasta que un día jugó un torneo sub-10 a Viña del Mar y se hizo conocido.
-¿Cómo era tu vida en Fresia... echas de menos tu sur querido?
-Uff, si no hubiese jugado fútbol quizás qué sería de mí ahora, estoy agradecido de las oportunidades que Dios me dio para salir de ahí. Siempre mantengo contactos con la gente de Fresia. Cuando voy se enorgullecen de mí, me han hecho homenajes en la municipalidad y contento por eso. Allá a nosotros nos criaron de otra forma. Como es en el campo. Con el pancito amasado, la leche de vaca. El sur es lo más lindo que hay. Tienes campo por todos lados, canchas nunca nos faltaron. De Fresia estoy agradecido.
-¿Por qué dices que si no hubieses jugado fútbol quizás en qué estaría metido ahora, tenías malas juntas?
-Cuando era chico tuve algunas malas juntas de las que me alejé para no meterme en problemas, gracias al fútbol pude salir de eso, ahora estoy bien establecido, tranquilo y feliz. Menos mal que me alejé de las malas juntas, me di cuenta y ahora estoy acá.

Batallador incansable
-Me imagino que tus padres fueron claves para salir adelante
-Mis papás me apoyaron siempre, me dieron todo para que siguiera en el fútbol. Mi papá siempre me apoyó, tuvo fe en mí, me dijo que me alejara de las malas juntas y siguiera adelante. Mi vieja se llama Sandra Lobos y mi padre Fernando Díaz.
-¿Cómo llegas a las inferiores de Huachipato?
-Jugué un sub-20 en Puerto Montt con 14 años y de ahí me llevaron a Colo Colo a probarme. Quedé y firmé. Estuve tres meses, pero como era de pueblo no me acostumbré a la capital y me devolví. De ahí fui a jugar a un campeonato a Los Ángeles y me vio Arturo Salah, que me quiso inscribir en Huachipato, pero yo estaba inscrito en las juveniles de Colo Colo. A los 15 años pude llegar a Huachipato donde me apoyaron muchos compañeros como Gamadiel García, Leonardo Monje, Ignacio Quinteros, de los que aprendí mucho, todos sus consejos me sirven para enfrentar los entrenamientos y los malos momentos del fútbol.
¿Qué pasaba por tu cabeza cuándo te criticaban por perderte muchos goles?
-Mira, son momentos que uno ya ha vivido, porque como delantero siempre te perderás goles, lo importante es que se nos abrió el arco y comenzamos a ganar. Hay que tener fortaleza para esos momentos.
-¿Cómo lo hicieron para salir adelante como plantel?
-El momento por el que estoy pasando es extraordinario. Llevamos 14 fechas invicto y eso no pasa siempre. Empezamos muy mal, pero salimos adelante, a mí se me abrió el arco y el equipo mejoró mucho. No sirve de nada esta racha si no lo logramos el ascenso.
-¿Crees que la hinchada valora tu sello batallador como delantero?
-Te voy a contar una anécdota. Cuando llegué del partido con Barnechea junto a mi pareja habían unos globos en la puerta de mi casa, los habían dejado unos hinchas con un mensaje en el que agradecían los goles que había hecho y por el segundo lugar en la tabla. Fue lindo recibir eso de la gente.
-¿Te acostumbraste al sistema táctico?
-Sí, parece que hubiera un solo delantero, pero en el campo de juego no es tan así, Ruiz, Jorquera, Cisternas y Lanzini aparecen siempre en el área. No me siento solo arriba, es más sacrificado sí, pero ya tenemos un estilo de juego concreto, no nos saldremos de eso hasta ascender.
-Sabías que tu nombre (Isaac) es de origen bíblico? ¿Por qué te bautizaron así?
-Por lo mismo. Lo que pasa es que mi familia es cristiana y yo soy cristiano. Mi mamá me puso ese nombre cristiano. Yo también soy cristiano. Éramos 7 hermanos, pero falleció uno.
-¿Tiene Ñublense las armas para ser el campeón de la tabla acumulada?
-Sí, nosotros tenemos la mente puesta en la tabla general para ascender de manera directa.
-¿Cuál fue el gol que más gritaste de los 10 que has hecho?
El que más grité fue el primero que le hice a Naval  allá porque fue un partido que lo jugué con rabia porque ellos nos habían ganado 5-0 y después hicieron unas declaraciones que cayeron mal en el grupo. En el segundo partido los pasamos por arriba, hice dos goles y los grité con todo.
-¿Cómo te tomas las ofertas que te han llegado?
-Con los pies en la tierra. Sin perder la humildad. Vivo este momento hasta lograr el ascenso, sin que se me vayan los humos a la cabeza.
-¿Te identificas con el apodo “Toro de Fresia” que te puso LA DISCUSIÓN?
-Jajaja, sí, no me molesta, siempre lo leo o escucho, pero está bien. Soy del sur.
-¿Cuáles son tus pasatiempos favoritos?
-Ver películas y escuchar música. Sobre todo la música cristiana.  El autor Alex Campos me gusta, pero también la bachata y el reggaetón. También me gusta cocinar sopaipillas y comidas del sur.
-¿Estás casado o soltero?
-Vivo con mi pareja hace tres años. Quiero más adelante formar familia, tener hijos, pero por ahora queremos disfrutar más nuestra juventud en pareja. Ella siempre ha estado conmigo desde que jugaba en Tercera, en Trasandino.
-¿Te acostumbraste a jugar con lentes de contacto?
-Sí, desde hace años, a veces me molesta la luz de los focos de noche, pero espero operarme pronto.
-¿Cuál es tu sueño pendiente?
-Mi gran sueño es llegar a la Selección Chilena, concretar un buen año y jugar en el extranjero.