Josefa Bustos
Estudiante de Periodismo de la Universidad del Desarollo. Patiperra por naturaleza y aspirante a escritora.No pelolais y de risa fácil. Adicta a la música –sobre todo kitsch- y los Marlboro.
Tócatelas, tócaselas
Octubre fue el mes contra el cáncer de mamas y, hasta hoy, su publicidad sigue llenando espacios públicos, programas de televisión, internet, etc. Ayer, prendà la tele y me encontré con diversas campañas -cuál más fuerte que la otra- tratando de concientizar tanto a hombres como mujeres sobre los riesgos de esta enfermedad y modos de prevención.
Ya, Michelle, ándate
Michelle Carvalho es la tÃpica mina bien agraciada, de rasgos exuberantes y, en buenas cuentas, favorecida por la genética como pocas. Mentira, no es tan tÃpica y, por eso, se ganó el odio de cuanta cabra irresoluta e insegura la vio en la tele. Sólo por ser rica y verse bien con calzas blancas.
3msc: El hombre rosa
La otra vez conversé con un amigo que es bien machito alfa para sus cuestiones. Por eso, podrán imaginar cómo lo subà al columpio cuando vi en su estado de Facebook: “Tengo ganas de tiâ€, tÃtulo de la segunda parte de 3msc, filme que tiene loquitas a las cabras chicas desde 2010, por rebelde y alocado motoquero. “Un drama-amoroso-realâ€, como lo definió mi compadre.
¿El amor después del amor?
Si algo tengo claro es que, en esta vida, todos sufrimos por amor, hombres y mujeres, todos por igual (si usted sabe cómo saltarse este paso, cuénteme). Eso sÃ, la forma y el tiempo que perdemos haciéndolo, varÃa según el género.
La rusia vuelve al gimnasio
Hace unas semanas, echada en mi cama viendo la tele, reflexioné sobre mi sedentarismo. Cuando me imaginé haciendo ejercicios y se me aceleró la cuchara, me preocupé. Pero, sin duda, cuando creà que me harÃa millonaria con una nueva forma de quemar calorÃas ¡sólo pensando en quemarlas!, reaccioné ¿QuerÃan biografÃa? Aquà va.
¿Lo que ellas quieren?
El otro dÃa vi “Lo que ellas quieren†en la tele, pelÃcula en la que Mel Gibson, milagrosamente, puede escuchar el pensamiento de cada mujer que se cruza en su camino. Ya conocÃa la historia, pero mi papá insistió en verla. Poco después, el viejo estaba impactado con las salidas del cuarentón y la forma en que lograba consentir a las wachas. En eso, me dijo “serÃa choro tener esa capacidad, ah?â€â€¦podrán suponer cuál fue mi respuesta.
Si lo retro está de moda ¿por qué no?
Cuando veo a un par de ancianos tomados de la mano, desconcertados mirando cómo una pareja de colegiales pelean por un mensaje de texto, me parece que aquà está mal pelado el chancho. Los detalles del amor puro y bueno están en decadencia, si no olvidados.
¿Hasta cuándo aguantai?
Aunque el amor nos pone idiotas y cometemos torpezas irreproducibles por el macho anhelado, para todo hay un lÃmite. Hoy estoy indignada y me avergüenza ver cómo las mujeres volvieron a ser débiles, débiles de mente. Ya es tiempo de recuperar la dignidad perdida, señoritas.
Tienes tres dÃas para llorar
Â
Tanto veo a la Cristina sufriendo por el monito que quise dedicarle unas lÃneas al luto amoroso, ese proceso por el quetodos hemos pasado y el que no, tome nota.
Inocencia de dos chauchas
Me gusta solidarizar con las mujeres, pero no soy incondicional a todo. A mis jóvenes 21 años, he compartido con distintos tipos de ellas y hay un grupo en especial con el que no puedo tranzar. Yo las defino como “gatasâ€. Póngame atención, las detesto.