viernes 01 de agosto del 2014

脷ltima carga07:09:47

El mi茅rcoles 28, me correspondi贸 presentar el libro intitulado 鈥淟a Democracia Cristiana y el crep煤sculo del Chile popular鈥, del soci贸logo Rodolfo Fortunatti. El texto de 116 p谩ginas est谩 conformado por 5 cap铆tulos y tiene como eje central la relaci贸n que tuvo la DC con el Gobierno de Salvador Allende, espec铆ficamente a contar de la elecci贸n parlamentaria de marzo de 1973 hasta el golpe de Estado.

驴Por qu茅 centrar el an谩lisis en aquel momento? B谩sicamente, porque durante esos meses se desencadenaron o precipitaron una serie de acontecimientos de real significaci贸n para comprender el accionar que tuvo la falange ante el Gobierno de la Unidad Popular, siendo la pregunta de fondo 驴cu谩nto de verdad y mito existe sobre el rol jugado por la DC en el golpe de Estado de 1973?

Los primeros tres cap铆tulos se concentran en el 鈥渁mbiente revolucionario鈥 que se vive en el pa铆s hacia la elecci贸n de marzo de 1973, 鈥渆l ajuste estrat茅gico鈥 de la DC post elecciones parlamentarias, especialmente ante el fracaso de la oposici贸n por no alcanzar los 2/3 en el Parlamento para acusar constitucionalmente a Allende. Punto significativo fue la elecci贸n, en mayo de aquel a帽o, de Patricio Aylwin como presidente del partido, quien tiene (junto con Frei) una posici贸n de mayor cr铆tica hacia el Gobierno, al punto 鈥渄e no dejarle pasar ni una鈥; en contraposici贸n a la postura de Ren谩n Fuentealba (Tomic y Leighton), partidaria del denominado 鈥渃onsenso m铆nimo鈥 con Allende.

Los 煤ltimos dos cap铆tulos nos hablan de la 鈥淎gon铆a del Chile popular鈥 y de 鈥淓l fin鈥. En medio de aquella 鈥渁gon铆a鈥 se dio la reuni贸n de Aylwin con Allende, la cual cont贸 con el respaldo del cardenal Ra煤l Silva Henr铆quez. Sin embargo, el di谩logo fracas贸, lo cual oblig贸 al Presidente Allende a recurrir nuevamente a los militares para formar un gabinete c铆vico-militar. La respuesta de la DC fue solicitar el retiro de las FF.AA. del gabinete ya que ve铆a que el Gobierno las estaba instrumentalizando, sin embargo, el autor comenta que con esto 鈥渓a Democracia Cristiana privaba al Ejecutivo de una herramienta indispensable para controlar la crisis, cuando, simult谩neamente, le negaba los canales de di谩logo. La consecuencia de una pol铆tica semejante no pod铆a ser otra que la de un gobierno atado de manos y a merced de quienes exaltaban la autonom铆a de funciones de las Fuerzas Armadas鈥.

El hist贸rico acuerdo de la C谩mara de Diputados del 22 de agosto, fue un llamado y un respaldo a las Fuerzas Armadas para que intervinieran. Aquel acuerdo cont贸 con el benepl谩cito de la DC.

Hacia el 11 de septiembre, el Consejo Nacional 鈥渁cordaba impulsar una acusaci贸n constitucional contra todos los ministros responsables de los desbordes institucionales鈥, adem谩s, promover 鈥渦na reforma que facultara al Congreso para convocar a plebiscito鈥. Con esto se daba por enterrado la posibilidad del 鈥渃onsenso m铆nimo鈥 para salir del trance institucional.

Finalmente, lleg贸 el golpe de Estado y mientras la directiva nacional expresaba su respaldo a la Junta Militar, un grupo de democratacristianos, sin ambig眉edades y eufemismos, emiti贸 una declaraci贸n p煤blica repudiando el golpe de Estado.

En consecuencia, el 11 de septiembre exterioriz贸 aquella tensi贸n que vivi贸 la DC los 煤ltimos meses del 鈥淐hile Popular鈥, Una, la de Eduardo Frei, Patricio Aylwin y Juan Hamilton. Otra, las de Radomiro Tomic, Bernardo Leighton y Ren谩n Fuentealba.

Mi茅rcoles, 28 Agosto 2013 15:32

La crisis del Rojo

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脩ublense toc贸 fondo. Y se ve铆a venir. Hace algunas semanas, en este mismo espacio, anticip茅 que el t茅cnico Carlos Rojas, en su intento por encontrar un nuevo sello para el equipo, con ocho incrustraciones y variaciones a nivel t谩ctico, corr铆a el riesgo de pagar un alto costo.

Viernes, 23 Agosto 2013 18:47

脕lbum de fotos regional

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Agosto de 2013. En la foto, el intendente V铆ctor Lobos junto a autoridades regionales, gremiales y acad茅micas sellaron el compromiso de impulsar e institucionalizar el Consejo Regional de Innovaci贸n. Dicho Consejo estar谩 compuesto por 30 instituciones del sector p煤blico, privado y acad茅mico de la Regi贸n del B铆o B铆o. La iniciativa descentralizadora es parte del Proyecto Red que involucra a siete regiones del pa铆s en la b煤squeda del desarrollo productivo e innovador en cada territorio.
La existencia de gratuidad en la Educaci贸n Superior no asegura equidad en el acceso, ya que los alumnos provenientes de los quintiles de ingresos m谩s bajos tienen m谩s dificultades para superar las pruebas de selecci贸n que existen y, en caso de hacerlo, debido a su situaci贸n socioecon贸mica y formaci贸n escolar previa, se les hace muy dif铆cil mantenerse y finalizar sus estudios.
Jueves, 15 Agosto 2013 17:27

Nuestras definiciones

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Tus definiciones te definen. Lo que diga que es, ser谩. Lo que crees, lo que piensas, es aquello en lo que se convertir谩. Esto es algo que intuimos, pero que rara vez atendemos. Lo que definimos y pensamos que algo es, se transforma en una gu铆a que orienta y, muchas veces, dirige nuestras acciones. Si defino el mundo como un lugar competitivo, ser谩 en funci贸n de esa definici贸n que orientar茅 todas mis acciones, sin importar muchas veces, las consecuencias de esas acciones.

Por ello tomo mucho cuidado antes de definir algo o alguna idea que ronde mi cabeza. Muchos me preguntan tratando de definir la Educaci贸n F铆sica. Regularmente contesto que no tengo la menor idea de qu茅 sea la Educaci贸n F铆sica, puede parecer irresponsable, sin embargo prefiero decir lo que No Es.

La Educaci贸n F铆sica no es deporte, no es entrenamiento, no es disciplinar cuerpos y mentes, no es recreaci贸n, no es competici贸n. Todo esto a煤n cuando podemos saber que el deporte, el entrenamiento, la recreaci贸n, la disciplina y la competici贸n son momentos ligados a la Educaci贸n F铆sica. Pero eso nada m谩s: momentos. Como quiz谩s todo en la vida.

Pero si alguien define la Educaci贸n F铆sica como deporte, eso ser谩, y esa persona har谩 girar todos los elementos relativos a esa disciplina s贸lo en funci贸n del deporte. Y seg煤n pienso, no observar esto, nos transforma en eternos competidores o vividores de la definici贸n que creamos en nuestra mente. 驴Qu茅 es el amor? No lo s茅. Pero creo tener una vaga idea de lo que no es: no es ego铆smo, no es vanidad, no es olvido, no es indiferencia, no es maltrato ni ira. 

Muchos temen a la falta de definici贸n. De la forma como se quiera mirar, no es menor reconocer que ser谩n mis definiciones las que, casi siempre, determinar谩n mi forma de ver, ser y estar en el mundo. Por lo tanto, un ejercicio fundamental es comenzar a reconocerse en esas definiciones y, en lo posible, revisarlas, luego, actuar en consecuencia, teniendo claro que, muchas veces tambi茅n, no encontrar谩n eco ni ser谩n coincidentes con las definiciones que los otros tienen sobre un mismo fen贸meno.
Lunes, 12 Agosto 2013 15:53

Inconsistencia t谩ctica

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Cuando un equipo comienza a perder la convicci贸n sobre lo que quiere hacer en la cancha, est谩 en un serio problema.
S谩bado, 10 Agosto 2013 14:32

Hacia una actitud liberadora

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Dentro de la psicolog铆a social hay una corriente muy bonita que se llama 鈥淧sicolog铆a de la Liberaci贸n鈥; a muchos estudiantes de Psicolog铆a les encanta esta vertiente. Como psicolog铆a social que es, a la Psicolog铆a de la Liberaci贸n le interesa el estudio de la persona humana dentro de sus grupos de trabajo, convivencia y pertenencia, pero con un plus caracter铆stico: para que el hombre y la mujer, dentro de sus grupos se sienta libre, se mueva libremente y promueva la liberaci贸n integral de todos los miembros del grupo.

Lunes, 05 Agosto 2013 12:46

La mutaci贸n del Rojo

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脩ublense no gana hace cinco meses por el torneo oficial en Chill谩n.

El dato es duro. Contundente y categ贸rico. Pero convengamos en algo. Ayer, si bien empat贸 con Cobreloa 1-1, un rival de fuste y que tiene nivel internacional, creo que el elenco chillanejo, a diferencia de otros duelos, asumi贸 riegos a nivel ofensivo, tuvo disposici贸n ganadora, proyect贸 hambre de triunfo y se volc贸 al ataque con desparpajo ante un rival que fue igual de insolente. 驴Pudo ganar?. S铆. 驴Pudo perder?. Tambi茅n. Pero nunca baj贸 los brazos, jug贸 en campo rival en varios pasajes y adelant贸 la 煤ltima l铆nea. 驴Cu谩l fue su mayor pecado?. Jam谩s estuvo fino en la puntada final, le cost贸 mucho ser m谩s vertical y profundo, porque sus volantes creativos abusan de la rotaci贸n o el traslado, y se olvidan de habilitar con precisi贸n dejando sin opciones a los atacantes. Ah铆 est谩 el drama de este equipo. En la generaci贸n m谩s directa, m谩s vertical y efectiva para que Varas y V谩zquez puedan definir.

La defensa jug贸 varias veces mano a mano y no defraud贸. Andr茅s Reyes, fue el valor m谩s s贸lido de la zaga, aunque un error defensivo facilit贸 el gol de Cobreloa. Ariel Bogado no camin贸, porque insisto, no jug贸 como puntero izquierdo, sino que volanteando por la zurda, y se fundi贸 ya que a煤n no est谩 en plenitud f铆sica. Sin embargo, considero que fue un desprop贸sito sacarlo a los 35鈥. He visto jugadores jugar peor y los han aguantado 90 minutos. Pero ya est谩. Es el costo de la mutaci贸n de 脩ublense. Un equipo que por actitud y presi贸n cuaj贸 siempre ganas de ganar, pero al frente tuvo un rival de buen nivel que supo acelerar en los momentos claves y defender con m谩xima aplicaci贸n. La intenci贸n ofensiva se valora, pero hay muchos ajustes que deber谩 sufrir la m谩quina roja para reencontrarse con la victoria y superar este amargo arranque de torneo. 驴Cu谩les?. Mejorar la capacidad habilitadora tras la transici贸n ofensiva, afinar la contundencia por las bandas y el poder de finiquito. 驴Podr谩 darle un nuevo sello Carlos Rojas a 脩ublense? Ante La Calera tendr谩 otra gran prueba de fuego.

Lunes, 05 Agosto 2013 10:04

驴La hora de los subalternos?

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Las movilizaciones sociales de los 煤ltimos a帽os y el cuestionamiento al sistema pol铆tico institucional viene a plantear una pregunta de fondo: 驴estamos ante la hora de los subalternos?, es decir, de aquellos sectores que por a帽os, por no decir d茅cadas, han sido excluidos, oprimidos y excluidos de los grandes debates y decisiones de pa铆s.

Pero 驴qui茅n es el subalterno? o 驴desde d贸nde plantear el tema de la subalternidad? Al respecto el historiador indio y pionero en el tema, Ranajit Guha, se帽al贸 que 鈥渓a subordinaci贸n no puede entenderse excepto como uno de los t茅rminos constitutivos de una relaci贸n binaria en la que el otro es la dominaci贸n, ya que los grupos subalternos est谩n siempre sujetos a la actividad de los grupos que gobiernan, incluso cuando se rebelan y sublevan鈥.

Aunque este concepto ha sido el eje central de la producci贸n historiogr谩fica del Grupo de Estudios Subalternos, su principal producci贸n te贸rica se enfoca en la capacidad de poder acceder a reconstruir la conciencia subalterna, como dir铆a Guha: 鈥渆scuchar las voces de la historia鈥, es decir aquellas voces ocultas bajo las historias nacionales, estatales, discursos oficiales, y en la capacidad que estos estudios tienen de dejar hablar al subalterno. Por lo tanto, se busca narrar la historia de aquellos sectores marginados y excluidos con el objetivo de hacerlos protagonistas y no meros instrumentos o receptores del Estado, del partido o del sindicato, lo cual se evidencia cuando nos percatamos de la presencia de un 谩mbito pol铆tico heterog茅neo al de la elites.

Desde un punto de vista hist贸rico, el concepto de subalterno, no se define de acuerdo a la relaci贸n que existe entre diferentes grupos sociales, sino con su contraparte; es decir, al grupo dominante o elite de una sociedad y en un contexto hist贸rico-cultural determinado.

Papel importante en todo esto lo constituyeron los escritos de Antonio Gramsci, principalmente del cuaderno XXV: 鈥淣otas sobre la historia de las clases subalternas鈥. En dicha obra, el t茅rmino subalterno se remonta a sus escritos en prisi贸n. As铆, cuando Gramsci coloca a la subalternidad como caracter铆stica fundamental de las clases dominadas, va a contraponer dominaci贸n (hegemon铆a) con subalternidad, creando con aquello un binomio que acompa帽ar谩 su reflexi贸n te贸rica y pol铆tica para de esa forma sellar la especificidad y aporte de su pensamiento al interior del marxismo.

Importante se帽alar que una aproximaci贸n al estudio de los grupos subalternos implica entenderlos en sus particulares contextos hist贸ricos, sociales, pol铆ticos, econ贸micos y culturales. Es decir, entender al subalterno como una condici贸n de grupo dada en un contexto hist贸rico determinado y donde, adem谩s, estos sectores no son homog茅neos, d谩ndose de esta forma distintos niveles de subalternidad dentro de ellos mismos. Por lo tanto, es fundamental interrogarse desde d贸nde se plantea la subalternidad, para poder establecer qui茅n es el subalterno. Al mismo tiempo, se produce un cambio en el funcionamiento del sistema de signos, por ejemplo, donde los sectores dominantes inscriben 鈥減erturbaci贸n de la tranquilidad p煤blica鈥, Ranajit Guha leer谩 鈥渓ucha por un orden mejor鈥, y donde historiadores positivistas escriben 鈥渋nconsciencia鈥, el historiador indio escribe 鈥渃onciencia rebelde鈥.

En consecuencia, la historia no solamente la hacen o escriben las elites, grupos dominantes y hegem贸nicos. Si queremos una perspectiva m谩s amplia e inclusiva de la historia y la pol铆tica se requiere necesariamente volcar la mirada hacia los grupos subalternos para recuperar el accionar individual y colectivo de aquellos sectores oprimidos, omitidos y silenciados dentro de la historia pol铆tica nacional.

Viernes, 02 Agosto 2013 20:43

Pedagog铆a del Oprimido

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Seguramente para muchos educadores el t铆tulo de esta columna les resulte familiar, y no se esperar铆a menos, realizar tareas pedag贸gicas desconociendo los an谩lisis y propuestas hechas por el gran pedagogo Paulo Freire en sus obras, es, en lo m铆nimo, una inconsecuencia profesional.

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